Redefinición Universal de la Banda Ancha

Posted on 4 de febrero de 2015

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Redefinición Universal de la Banda Ancha

Con información de CIU

banda_anchaxxEl concepto de banda ancha combina la capacidad de conexión (anchura de banda) y la velocidad experimentada en internet. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU, por sus siglas en inglés) define a la banda ancha como una “capacidad de descarga de datos a una velocidad que supere los 1.5 o 2.0 megabits por segundo (Mb/s)”.

Recientemente la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos publicó como parte de su Informe de Progreso de Banda Ancha 2015 una votación para aumentar el estándar mínimo de velocidad de descarga el cual pasó de 4 Mb/s a 25 Mb/s.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el promedio de velocidad de descarga actualmente ofrecida por los operadores dentro del conjunto de países miembros es de 44 Mb/s. No obstante, si ponemos de lado el promedio y comparamos con la mediana de velocidad de descarga, encontramos que en todos los países que pertenecen a la organización la velocidad de descarga disminuye, alcanzando un nivel de 20 Mb/s (menos de la mitad del promedio). Es decir, existe una mayor cantidad de personas que tienen acceso a una conexión de internet con una velocidad igual o por debajo de esta cifra.

Esto se debe en gran parte al diferencial en velocidad que existe entre las personas que tienen acceso (ya sea por la región geográfica donde viven o por sus ingresos económicos) a una conexión de banda ancha a través de fibra óptica y aquellos que aún se conectan por medio de tecnología DSL. Puesto que para un enlace por medio de fibra óptica, el promedio de velocidad de descarga se encuentra en 89 Mb/s y el de subida en 37 Mb/s. Mientras que para una conexión con DSL el promedio de descarga es de 16 Mb/s y de subida apenas rebasa los 2 Mb/s.

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Fuente: Elaborado por The Competitive Intelligence Unit con información de la OECD

Elevar el límite de velocidad de descarga necesario para considerar una conexión a internet como banda ancha, puede considerarse como una ‘aspiración’ de los órganos reguladores, puesto que en realidad la población no recibe efectivamente la velocidad en servicios de banda ancha que su operador ofrece al momento de contratar el acceso.

De esta forma, podemos observar, que en promedio los hogares en países miembros de la OCDE experimentan una velocidad efectiva de descarga equivalente a una cuarta parte de lo que ofrecen los operadores, es decir, que no supera los 10 Mb/s. En México, la estadística de velocidad promedio ofrecida es de 11 Mb/s mientras que la velocidad promedio efectiva es de 4 Mb/s, ocupando así la última posición dentro del comparativo entre países de la OCDE.

El hecho de que uno de los países pertenecientes a esta organización haya elevado el techo de velocidad de descarga, empujará a la alza la cifra promedio para el resto los países miembros. Lo anterior deja a México en un estado de mayor rezago en el tema conectividad y demuestra la incapacidad que ha tenido el mercado para alcanzar los estándares tecnológicos que predominan en el mundo.

De ahí la importancia de redoblar los esfuerzos y llevar a cabo efectivamente y de manera urgente las acciones y objetivos plasmados en la Reforma Constitucional en torno a la inclusión digital, para alcanzar el promedio de velocidad de este grupo de países al cual pertenecemos.

De no hacerlo, la competitividad y desarrollo del país se verían mermados al experimentar una mayor barrera de acceso a la información y a la posibilidad de comunicarse de manera inmediata.