No hay que esperar a Google para tener gafas inteligentes

Posted on 14 de noviembre de 2014

0


No hay que esperar a Google para tener gafas inteligentes 

 

Con Información de Expansión

 

No hay que esperar a Google para tener gafas inteligentes

No hay que esperar a Google para tener gafas inteligentes

Una pequeña pantalla que flota en el campo de visión avisa de una llamada entrante al teléfono móvil. ¿Una de las muchas características de las archiconocidas Google Glass? Sí, claro. Pero en este caso se trata de otras gafas, unas que no tienen nada que ver con el gigante de la red.

Las Snow 2 de Recon son también inteligentes, pero a diferencia de las de Google, ya están a la venta. Cuestan unos 440 euros al cambio. Son, de hecho, mucho más que un par de gafas con aviso de llamadas. La pequeña pantalla, que ocupa la parte inferior derecha del campo de visión en lugar de la superior, tiene el mismo tamaño aparente que un monitor de 14 pulgadas visto a metro y medio de distancia.

Especialmente pensadas para esquiadores, son capaces de mostrar la velocidad gracias a un receptor GPS integrado, guarda datos minuciosos de cada salto o giro realizado durante el descenso, muestra la posición de amigos y familiares, los mapas de la pista y es preciso en sus medidas de altura gracias a un barómetro sensible a cambios de sólo un metro. Al terminar la jornada puede incluso indicar al usuario cual es el mejor bar o restaurante cercano.

Conectado por Bluetooth al móvil, Snow 2 es capaz, también, de mostrar los mensajes de texto que se reciben y puede utilizarse también para controlar la reproducción de música del teléfono, aunque no incluye auriculares. La app para móviles almacena los datos de cada sesión de esquí para compararlos luego con el histórico de descensos. Recon tiene también una aplicación especialmente diseñada para PC y Mac donde visualizar los datos.

Además de las gafas, la empresa Recon vende también el módulo «inteligente» por separado (cuesta unos 320 euros). Es posible adaptarlo a muchos de los modelos de gafas de nieve convencionales. Algunas marcas, como Oakley, tienen gafas inteligentes a la venta construidas sobre la misma plataforma. Un kit de desarrollo permite crear aplicaciones adaptadas al visor y entre las ya disponibles hay algunas capaces de informar del estado de las pistas en tiempo real, por ejemplo, o mostrar los últimos tweets. La navegación por los diferentes menús y funciones se hace a partir de un control situado en la muñeca que es fácil operar durante el descenso.

Recon 2 es en cierto modo la prueba de que en el terreno de la electrónica «vestible» pocos mercados han avanzado tanto y tan rápidamente como el de los deportes de invierno. La dificultad de operar los dispositivos tradicionales con guantes y el hecho de que los esquiadores tienen las manos generalmente ocupadas con bastones obliga a buscar soluciones creativas para mantener a los esquiadores conectados.

Es también una disciplina en la que los deportistas están dispuestos a invertir grandes sumas de dinero. «Un amante de la nieve gasta miles de euros en buenos esquís y accesorios», asegura Martin Kawalski fundador de Snowcookie. La empresa planea vender el próximo año unas pastillas con el mismo nombre para colocar en los esquís o la tabla de snowboard. Estas pastillas son capaces de medir con precisión la inclinación y ángulo de los esquís y la velocidad de descenso.

El teléfono móvil puede utilizar los datos para lanzar alertas o corregir la técnica. «Para usuarios semiprofesionales es una información increíblemente valiosa que ayuda a mejorar los tiempos de descenso. A los principiantes puede alertarles de lo que están haciendo mal antes de que sea demasiado tarde y acaben en el suelo», añade. El producto ha sido uno de los finalistas en la primera competición internacional de dispositivos «vestibles», celebrada por Intel en San Francisco a principios de mes.

El número de dispositivos vestibles que se venderán este año en todo el mundo, según la consultora CCS Insight, podría rozar los 22 millones de unidades, un 123% más que el pasado año. Pero la mayor parte de ellos serán dispositivos muy simples, como las pulseras capaces de medir el índice de actividad diario o la calidad del sueño. Aún así, los analistas del mercado coinciden en señalar que los deportes y la salud son el campo que más interés despierta entre los consumidores y que la llegada de nuevos relojes inteligentes enfocados a un mercado masivo, como el Apple Watch, harán mucho más visible este tipo de productos.