Compartir wifi: ¿la clave para evitar que lo espíen en internet?

Posted on 14 de agosto de 2014

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Compartir wifi: ¿la clave para evitar que lo espíen en internet?

 

El objetivo es crear una red de wifis abiertas que permita que un usuario pueda conectarse en cualquier momento, y desde cualquier lugar.

Con Información de BBC Mundo

 

Compartir wifi: ¿la clave para evitar que lo espíen en internet?

Compartir wifi: ¿la clave para evitar que lo espíen en internet?

Compartir wifi con extraños no parece, a primera vista, una opción muy segura ni viable.

Sin embargo, activistas de internet aseguran que puede serlo, y además afirman que una red abierta puede proteger más al usuario que una cerrada.

Esta elección podría salvaguardar de una excesiva vigilancia por parte de gobiernos u otras organizaciones, según miembros del Open Wireless Movement, una organización que aboga por la apertura de las redes inalámbricas y el desarrollo libre.

En esa línea, y en el marco de la conferencia “The Hackers on Planet Earth” que tendrá lugar el próximo mes en la ciudad de Nueva York, la organización Electronic Frontier Foundation (EFF) anunció el inminente lanzamiento de un software que permitirá compartir el ancho de banda sin necesidad de una contraseña.

¿Qué tan fuerte es el argumento de que la respuesta para la internet segura es más apertura, en lugar de más filtros y controles?

Compartir con ganancia monetaria

La EFF es una de las principales impulsoras-junto con Open Rights Group y Mozilla- del Open Wireless Movement. Pero no son los primeros ni los únicos en proponer un esquema de internet compartido.

Algo parecido ha sido puesto en práctica ya en países como Inglaterra o España, de la mano de proveedores como British Telecom o Fon.

En el caso de Fon, los suscriptores del servicio se comprometen a compartir su ancho de banda con otros miembros de una red de suscriptores. Quienes así lo autoricen, permiten que otros se conecten a su router cuando lo necesiten.

A los usuarios que no quieran compartir su wifi, pero deseen utilizar el otros suscriptores, la compañía les ofrece la posibilidad de hacerlo medainte la compra de un pase. Parte de lo que pagan va a parar al dueño de la red, que percibe una ganancia por abrir su ancho de banda.

Según EFF, su software podrá descargarse sin necesidad de suscripción ni pago desde mediados del próximo mes de julio, y será compatible con un router específico cuyo nombre no ha querido hacer público.

Aquellos que quieran usar estas redes abiertas, tendrán que descargar un certificado del sitio web OpenWireless.org. Y la contraprestación es que su información será encriptada, haciendo cada conexión más segura.

Seguridad

En ese sentido, EFF asegura que el esquema es seguro, y que no afectará a la calidad del servicio para el usuario principal.

“El router dividirá la red en dos partes, dejando una para huéspedes y otra para el dueño de la conexión”, le asegura a BBC Mundo Adi Kamdar, miembro de EFF. De este modo, el dueño -que podrá decidir qué porción donar- tendrá prioridad, y la calidad de su servicio no se verá afectado por el uso de otros.

Pero quizá el aspecto más importante, en términos de seguridad, es la posibilidad de crear un nuevo tipo de protección frente al exceso de vigilancia.

Y eso implica un cambio de mentalidad.

“Creemos que construir un mundo en el que las redes abiertas sean la opción por defecto ayudará a proteger al usuario”, dice Kamdar.

Esto se lograría al hacer que las direcciones de IP dejen de corresponder a una persona, lo cual haría más difícil precisar quién hace qué en internet, dificultando la vigilancia.

La dirección IP-Internet Protocol, por sus siglas en inglés-, es un número único e irrepetible con que se identifica una computadora conectada a una red.

“Muchas entidades, desde propietarios de derechos de autor excesivamente celosos a la policía, abusan de esta asociación directa”, explica Kamdar.

“Abrir la red inalámbrica hace que la vigilancia masiva y la correlación de la persona con un IP sea más difícil, y eso es bueno para todos”

Pero no todos creen que la ecuación sea así de simple. Amichai Shulman, director de tecnología de la compañía de soluciones de seguridad Imperva, es uno de ellos.

“La seguridad es relativa, y depende de cuál sea tu adversario”, opinó, en conversación con BBC Mundo. “Si como usuario lo más importante es tu privacidad, y que ningún gobierno ni organismo te vigile, entonces estas iniciativas son una buena opción”, explicó sobre la Open Wireless Movement.

“Pero si tienes información delicada que no quieres que sea expuesta a potenciales criminales, quizá no sean tan buena elección”, añadió.

“El riesgo es evidente. Tu red está siendo usada por gente que no conoces y en la que no tienes por qué confiar”.

Beneficio social

Otro beneficio que los activistas defienden de su propuesta es la eficiencia. “Muchas redes wifi no se usan durante la mayor parte del día”, argumenta Kamdar.

Sin embargo, la principal ganancia es social. El especialista en seguridad Bruce Schneier ha comparado tener abierta la red wifi con ofrecer las necesidades fundamentales.

“Para mí es una cuestión de educación básica. Proporcionar acceso a internet a terceros es algo así como proporcionar calor y electricidad o una taza de té caliente”, dice en su blog.

Y en esa línea, abrir las redes inalámbricas sería una forma de romper la brecha digital, especialmente en poblaciones rurales donde el acceso a internet no siempre está al alcance.