El guante que enseña braille sin prestar atención

Posted on 25 de junio de 2014

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El guante que enseña braille sin prestar atención

 Inicialmente diseñado para enseñar a tocar el piano, ingenieros del Georgia Institute of Technology lo convierten en una poderosa arma pedagógica

Con información de: ideal.es

 

El guante que enseña braille sin prestar atención

El guante que enseña braille sin prestar atención

 

Poca gente aprende braille por placer. De hecho, se calcula que sólo un 10 por ciento de 40 millones de ciegos que hay en el mundo dominan este lenguaje táctil. Más en particular, los que pierden la vista a una edad avanzada, por diabetes o degeneración macular, o los que son heridos en guerras, apenas suelen esforzarse por aprender braille.

Ahora, un nuevo estudio examina la efectividad de unos guantes para aprender braille sin apenas estudiar. Es más, incluso sin prestar atención. “El proceso se basa en el aprendizaje táctil pasivo”, dice Thad Starner, profesor de la universidad Georgia Tech y uno de los autores del trabajo. “Hemos aprendido que las personas pueden adquirir habilidades motoras a través de las vibraciones sin dedicar una atención activa a sus manos”.

En este estudio, Starner y la doctoranda Caitlyn Seim examinaron la efectividad de estos guantes para enseñar braille. Cada participante en el estudio llevaba un par de guantes con pequeños motores de vibración cosidos a los nudillos. Los motores vibran en una secuencia que se corresponde con el modelo de tipificación en braille de una frase predeterminada. Las señales de audio permiten a los usuarios conocer las letras en braille que se producen al escribir esa secuencia. Tras esto, todos los participantes en el estudio trataron de escribir la frase, sin ayuda de señales o vibraciones, en un teclado.

Las secuencias se repitieron a continuación durante una tarea en la que los voluntarios estaban distraídos con un juego, que duraba 30 minutos y durante el cual se les dijo que ignoraran los guantes. La mitad de los participantes sintieron las vibraciones y escucharon las señales, mientras que los otros sólo escuchan las señales de audio.

Cuando el juego terminó, los participantes trataron de escribir la frase sin usar los guantes. “Los que estaban en el grupo de control lo hicieron casi igual en su segundo intento que en la prueba inicial, antes del estudio”, dijo Starner. “Pero los participantes que sintieron las vibraciones durante el juego fueron un tercio más precisos. Algunos incluso lo hicieron perfecto”.

“Sorprendentemente, encontramos que la gente podía transferir el conocimiento aprendido de teclear en braille para leer en braille,” dijo Seim. “Después de la prueba de mecanografía, los alumnos pasivos fueron capaces de leer y reconocer más del 70 por ciento de las letras de la frase”.

Nadie en este estudio había escrito previamente en un teclado Braille o sabía el idioma, y tampoco se incluyeron pantallas o información visual, por lo que los participantes nunca veían lo que escribían. Tampoco tenían indicación alguna de su exactitud durante todo el experimento.

Los participantes que sintieron las vibraciones fueron un 33% más precisos que los que no. El 75% de los participantes que usaron aprendizaje táctil pasivo alcanzó un rendimiento perfecto al escribir

“El único aprendizaje que recibieron fue guiado por la interfaz háptica”, es decir, por el guante, dijo Seim, que actualmente se encuentra inmersa en un segundo estudio que utiliza el aprendizaje táctil pasivo (PHL, por sus siglas en inglés) para enseñar el alfabeto braille completo en cuatro sesiones.

De los ocho participantes, hasta el momento, el 75 por ciento de los que recibieron PHL alcanzó un rendimiento perfecto al escribir. Ningún voluntario del grupo de control alcanzó la cifra de cero errores tipográficos. Los participantes que cursaron este PHL también fueron capaces de reconocer y leer más de un 90 por ciento de las letras del alfabeto después de sólo cuatro horas.